domingo, 18 de julio de 2010

Un invierno negro, ha estado siempre pero no a mi vista.
Otra vez, la oscuridad tapo el cielo aquella noche.
Las nubes se movían tristemente insatisfechas.
El viento seguía soplando y soplando.
Yo solía ser mi propia protección pero ya no.
Porque mi camino a perdido su dirección de alguna manera.

No hay comentarios: